Puede no haber banderas II
Puede no haber banderas II
Categoría: Artículos

El artista escoge la demostración por el absurdo, y declara que “... Puede no haber banderas” embanderando el sitio, e instándonos a mantener un intercambio táctil con esos estandartes suyos ... significativamente decolorados.

Es como si el autor hubiese querido esterilizar el campo de sus veintinueve banderas de toda prosopopeya alegórica – veintinueve fueron los desaparecidos a que alude- , antes de imprimir en cada una de ellas la silueta, familiar y amistosa, de una bicicleta: la tangible historia personal en lugar de la “quimera”, en su doble acepción de ilusión y de monstruo, de la historia pública.

Las bicicletas son ya un verdaderos leitmotiv identificatorio en la obra de Traverso, pero así como en sus cajas las prodigaba generosamente, haciéndolas brotar hasta de una vieja canilla de bronce, en su instalación las blanquea, las ordena y yo diría las purifica, hasta llegar a convertirlas en un límpido cántico monocorde, veintinueve veces repetido.

Banderas lavadas por el dolor, sin duda, pero que quizá por esa misma amarga depuración que sufrieron, son ahora capaces de albergar una forma emblemática inédita, más humilde y más buena.

Escrito por: Rubén Echagüe. Junio de 2000

Última modificación el viernes, 11 de agosto de 2006 a las 20:35:24
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El 09-ago-2011 a las 09:23, zJEvKknQw escribió:
oyuMirwplyQJFSdfjn
Way to go on this essay, hpleed a ton.
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