Córdoba APM |
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Categoría: Últimas acciones |
El 22, 23, 24 y 25 de septiembre de 2010, a través de Distintos Organismos de Derechos Humanos y Agrupaciones estudiantiles y barriales, realizamos una acción en Córdoba, capital. El primer día salimos de “pintada” en el auto de Roberto, con Pablo y su filmadora y Nati y su cámara reflex. Ale venia detrás nuestro en su moto. Ellos son parte de la Comisión del Archivo Provincial de la Memoria. Provienen de HIJOS, de Abuelas, de la Asociación de Ex Presos Políticos de Córdoba y de Familiares de Desaparecidos. Esta actividad la realizan sistemáticamente todas las semanas: los jueves y viernes, acompañando la Ronda de “Familiares”, sacan a la calle, las fotos de nuestros compañeros desaparecidos; obligando al peatón distraído a atravesarlos, entre los faroles del pasaje Santa Catalina; frente al D2, la ex Jefatura de Policía, que fuera utilizada como Centro Clandestino de Detención y Tortura, en pleno casco histórico de la capital. 1- La primera parada para estampar una bici fue en la pared del edificio, recién estrenado, donde funciona la sede de los compañeros Ex Presos; que nos recibieron entusiastas con el aerosol en la mano listos para ponerse a trabajar. Compañeros de distintas agrupaciones (PRT-ERP, Juventud Peronista-Montoneros, sindicalistas), ahora juntos, intentado reconstruir la historia y construyendo otra a partir de ahí. A través de una serie de actividades culturales, entre las que realizaron un libro titulado “Eslabones”, en el que se conjugan el arte, la poesía y los testimonios de las víctimas, ya sea de su paso por los centros clandestinos del horror, como así también sobre relatos de militancia o cotidianos. Esos mismos testimonios que aparecieron luego, en voz alta, mientras “dibujábamos” la bicicleta vacía sobre el frente de la casa. 2 y 3- Luego seguimos rumbo a la Ciudad Universitaria y con jóvenes del centro de estudiantes “El Andén”, realizamos algunas pintadas. La primera quisimos pintarla sobre el edificio gris cemento perteneciente a la escuela de arte, pero no fue posible. Entonces decidimos obviar todo odioso trámite burocrático y no preguntarle más a nadie. Pintarlas y ya!. Fue en la escuela de lenguas y en la de cine. Quedaron de película!!!. 4- Partimos para la casa de la compañera María Cristina para pintar una bici sobre el portón de su garaje. Quisimos darle una sorpresa y no se le avisó del asunto. 5 y 6- Luego fuimos a CEDILIJ, Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil. Organización civil, fundada por un grupo de profesionales preocupados por la literatura, los niños y los jóvenes. Invitación de por medio “aparcamos” también ahí la bicicleta. La que más tarde se desplazó hacía la esquina para quedarse en una plazoleta del Paseo de las Artes. 7- Tras algunas vueltas llegamos luego a una vieja y hermosa casona, donde funciona la Sede de HIJOS, Córdoba. Sede que significa talleres, reuniones, construcción (para atrás y para delante) En esta oportunidad la bici quedo “como pintada” sobre el portón de hierro que está al lado de la puerta de entrada. ¡Y gran sorpresa!, dentro de una de las habitaciones está colgada, desde hace mucho tiempo, la bandera con la bicicleta número 00.149 realizada ya no recuerdo en qué lugar. 8- Pasamos más tarde por el “Collegium”, Centro de Educación e Investigación Musical en Córdoba. Los chicos se abalanzaron sobre el esténcil. Todos querían pintar un poquito. Todos pintaron. La bici, quedó en el patio, entre los árboles y las hamacas. 9- Llegamos al Barrio Alberdi, estábamos pasando por una esquina, cuando Roberto comenzó a contar que en ese lugar se había iniciado el “Cordobazo” y que los policías venían a caballo por aquel sector y que los obreros por este… Todos nos miramos dentro del auto y no hizo falta decir nada. El Pasaje Aguaducho o El Paseo de la Reforma Universitaria, ahora tiene un “señuelo” para hacerse preguntas. 10- Las compañeras de la “Casona Cultural del Club Atlético Belgrano” nos estaban esperando sentadas frente al portón de ingreso. Había comenzado a lloviznar nuevamente, un poco más intenso esta vez. Pero eso no importó. La bici venía de muy lejos queriéndose quedar también aquí. Enrique, antropólogo, catamarqueño, integrante también de la Comisión del Archivo, se había sumado a la “caravana” desde el mediodía. Y él junto a las mujeres del colectivo se encargaron de pintarla a pesar del mal tiempo. 11- Luego pasamos a saludar al grupo “Insurgentes”. Cuando nos asomamos al primer piso de la casa, ellos y el grupo “La araña galponera” de la ciudad de Mendoza, estaban en pleno preparativo del encuentro interprovincial sobre “Arte y Política” que realizaron en Córdoba y que enunciaba “La calle es nuestra”. En una de las habitaciones funciona el taller de serigrafía, en otra el de video, otra para reuniones y en el centro un patio con baldosas floreadas, que nos separaba de la cocina, siguiendo el estilo propio de esas casas antiguas de principios de siglo. Una de las paredes del patio, cubierta de dibujos. Era visto que el que pasaba por ahí dejaba su huella. Y se podían ver esténciles de muchas provincias compartiendo ese espacio. No dudamos que ese también era el lugar para dejar la bici. 12 y 13- Al Albergue transitorio “Sol de Noche” llegamos de noche. Fue la última parada de la jornada. Éste es un sitio municipal donde van a comer y a dormir los que están en “situación de calle”. Aprovechamos el encuentro para contarnos historias de vida; tan duras que necesitábamos recurrir a algún chiste de vez en cuando. Por eso las bicis que quedaron ahí significan muchas cosas. Una adentro y la otra en la calle. Para el segundo y tercer día estaba programada una serie de actividades frente al D2, en el Pasaje Santa Catalina cerca de la Catedral, con su característica campanada que registra el paso de las horas. Campanadas que los Ex-Presos de ese centro clandestino recuerdan muy bien; pudiendo reconocer de esa manera, a pesar de tener los ojos vendados, el lugar donde estuvieron detenidos. Y ahora son ellos (nosotros), los sobrevivientes del horror, que desde muy temprano están colgando, como todos los jueves, las fotos de los desaparecidos de Córdoba entre los faroles del Pasaje. La jornada esta programada y organizada de la A a la Z y todo el grupo está abocado a ello. Hay actividades del área de educación con varias escuelas; charlas debate e informativas y también culturales como teatro de títeres, mimos, presentación de libros, muestras de arte, etc. En ese marco, se pintaron más de 50 “banderas” entre los dos días que duró la jornada. La consigna fue traer una tela intervenida, para sumarle, como en otras ocasiones, la silueta de la bici vacía (cada vez más llena). Se acercaron a la mesa de trabajo, que colocamos en medio del Pasaje frente al D2, varias agrupaciones barriales y sociales. Estudiantes de colegios secundarios y diferentes organismos. La mayoría se acercó de manera colectiva o representando a alguna organización. Las banderas intervenidas hablaban de eso. Algunas tenían consignas, otras el nombre del grupo al cual pertenecían. A mitad de la tarde del día jueves 23, partimos rumbo a la Biblioteca Popular “Bella Vista” de la Fundación “Pedro Milesi”. Nos montamos al Fiat 125 de Pablo: éramos: Camila, Quique, Hichi y yo (y el esténcil). Apenas entrábamos. Pablo tomó por la Cañada y a las afueras de la ciudad llegamos al barrio Bella Vista. Nos estaban esperando un grupo de mujeres, entre ellas pude ver a Susana Fiorito, que ya nos conocíamos de un encuentro de bibliotecas en la radio Aire Libre de Rosario. Me llevó hasta la sala principal; fue entonces que tuve otra sorpresa, la de encontrarme con la bandera número 00.763, realizada durante aquel encuentro. Y que ahora luce colgada entre los libros, contándonos desde el silencio su historia. Más tarde, con varios compañeros pintamos, a pocas cuadras de allí, una bici en el frente de la Huerta Orgánica “Don Francisco Vaca”. Hubo charla, mates y torta asada calentita. Terminando la tarde también hubo quermese, cortaron la calle frente al playón recreativo “Pierino Mariotta”. Estaba todo el barrio. El viernes 24 seguimos con la actividad frente al D2. Comenzamos el día pintando una bici en el patio cerca de la cocina, un lugar natural de encuentro y cómplice de charlas cotidianas. Viqui ( ex –presa, ex – militante del PRT) y Estela (ex – presa, ex militante de la UES) fueron las primeras en tomar el aerosol. Luego seguimos todos. Entre las telas intervenidas que pintamos durante la tarde, aparecían en algunas la cara de Julio López y en otras triciclos vacíos de todos colores; confeccionado por los compañeros de la Agrupación Abuelas que estuvieron trabajando hasta el final de la tarde. Roberto trajo el cubre cama de su hijo. Los banderines con las fotos comenzaron a descolgarse. Clarisa, con la ayuda del “Gringo” subido a una escalera, los recogía para guardarlos, llevándolos abrazados hasta algún sitio dentro del Archivo, para luego, la semana próxima, volverlos a sacar. Lentamente el pasaje volvió a la “normalidad”. Comenzaron a encenderse los faroles. Las campanadas de la Catedral sonaban más fuerte en medio del silencio. Entre las ramas de los árboles añosos de la plaza se colaban las luces multicolores del centro, los cafés con sus mesitas en la vereda. La casa del cura, que siempre estuvo ahí, en medio de este paisaje urbano, testigo del horror. El cuarto día, sábado 25 de septiembre, partimos muy temprano hacía “La Rivera”. Roberto Martínez al volante, detrás venían Susana (su compañera) con su hijo Ignacio (Nacho, de apenas tres años) y Viqui. Pasamos por el Cementerio de San Vicente, lugar donde se halló, me contaba Roberto, la fosa común más grande de Latinoamérica. No estábamos en un lugar descampado. Todo lo contrario. El barrio de San Vicente, se caracteriza por lo popular. Veredas altas, casas viejas y pobres. Viejos almacenes en las esquinas. Señoras charlando con la escoba en la mano. A metros de ahí, como un cachetazo, enterraron sus desaparecidos. Cuando íbamos llegando a La Rivera, Roberto comenzó a describir, casi como si fuese un guía, el lugar: -Fijate, ¿ves esa pequeña bajada en la calle de ingreso? es algo que salta en todos los testimonios de los sobrevivientes que pasaron por aquí. Cuando pasamos por esa “pequeña bajada” sentí que se me subía el estomago a la garganta. La Rivera son varios edificios chatos, con techos a dos aguas. Y desparramados pero cerca. Durante el Gobierno de Angeloz, en el 83, fueron convertidos en escuela pública y jardín de infantes. “Para darle vida a este lugar donde hubo muerte” –decían. Hoy, tras la lucha de los compañeros Ex-presos, HIJOS y demás organismos, se logró trasladar esa escuela y convertir este lugar en un sitio para la memoria. . Nos esperaban: Mario Paredes, ex–preso del lugar, junto a Diego Castagno, Jesi Resencovich, los del taller de serigrafía que funciona ahí , maestros de la escuela, las compañeras del jardín maternal “Manitos Piqueteras” pertenecientes a la agrupación Teresa Rodríguez. Tras calurosos saludos con abrazos sentidos, hicimos un recorrido por el lugar. El silencio nos acompañaba. Intentábamos mirar las imágenes que Mario señalaba en su charla rápida y descriptiva , como quien no quiere detenerse a pensar. Yo también miré rápido, pero ya no me puedo olvidar de la ventanita que si estaba prendida es porque esa noche iban a torturar o de ese viejo árbol en el jardín donde ataban por semanas y semanas a nuestros compañeros desaparecidos. Aquí también nos esperaban telas intervenidas por varias agrupaciones. Le sumamos la bici. Comenzaron a flamear entre los árboles del jardín. Aquí también dejamos un par de bicis pintadas en las paredes. Después de almorzar, mesa larga y amigos, nos dirigimos a “La Perla” (¡vaya nombre!). Otro Centro Clandestino de Detención y Tortura. Un predio Militar cerca de La Calera a las afueras de la ciudad. El segundo en importancia después de La ESMA.. Está acondicionado con salas para usos múltiples, ya sea para encuentros o disertaciones. Una sala de muestra permanente y otra transitoria, etc. Además de otros lugares que, para preservar la memoria, no se tocaron. Con un grupo numerosos de jóvenes de diferentes organismos sociales de todo el país, que estaban realizando un encuentro organizado por HIJOS de Córdoba, pintamos una bici en la pared de uno de los tantos edificios que están emplazados dentro del predio. Luego, al ver la imagen, nos produjo extrañeza pensar sobre quién pudo olvidarse una bici en aquel lugar tan alejado. Las diferentes agrupaciones, como en los otros sitios, habían traído telas intervenidas: las estrellas de las dos organizaciones que fueron emblemas de la Lucha Armada en los años setenta (la de cinco puntas del ERP y la de ocho de Montoneros) mezcladas con “¡Pocho Vive!” y ”Dario y Maxi ¡no están solos!”, entre tantas otras. Ellos tomaron el esténcil y arriba de todo ese fragmento de historia, le pintaron una bicicleta vacía. Más tarde, durante el encuentro, tuvimos una pequeña charla. Hablamos de muchas cosas. La historia de ayer y la de hoy, resumidas aquí en este sitio. Con ellos los jóvenes y nosotros los sobrevivientes. Mientras tanto afuera, una lluvia torrencial ya no nos dejaba ver las sierras. Salimos rumbo a la Terminal de ómnibus en medio del aguacero. Ignacio dormía en el regazo de su madre, Viqui tras hacer algunos comentarios se durmió también. Con Roberto convenimos que la despedida que se aproximaba fuera breve para que doliera menos. Algunos días después recibo este mensaje de Roberto Martínez, desde Córdoba: Nombre del archivo: De sueños y utopías Remitente: Ignacio (3 años) |
| Última modificación el viernes, 07 de octubre de 2011 a las 11:18:47 |
| El 22-may-2011 a las 03:26, Roberto escribió: |
| Córdoba |
| Que lindo video Fernando, COMPAÑERO. Gracias por esos días, que serán para siempre. |
| El 16-may-2011 a las 01:01, natalia escribió: |
| aca va el enlace! |
| http://vimeo.com/23597321 |
| El 16-may-2011 a las 00:59, natalia escribió: |
| para todxs nosotrxs que admiramos el arte de pedalear! |
| hola Fenando! queríamos compartir el trabajo que hizo Pablo con las imágenes tomadas durante los días que estuviste en Córdoba! mil gracias, abrazo grande. nati. |
| El 03-dic-2010 a las 23:15, Carlos escribió: |
| SOMOS un solo pueblo |
| HOLA FER, QUE FUERTE VER ESAS BANDERAS COMO ELEMENTOS QUE REVITALIZAN LA MEMORIA, QUE BUENA MANERA DE TRANSMITIR ALGO A LOS NIÑOS Y DE DESPERTAR A LOS GRANDES UN ABRAZO DESDE COLOMBIA |
| El 09-nov-2010 a las 15:56, Natalia escribió: |
| los abrazos que viajan en bicicleta |
| Fernando, quería sumarme a las hermosas palabras de Roberto para también agradecerte el habernos permitido caminar con vos, aerosol en mano, dejando huellas de memorias en las paredes de nuestra ciudad...donde, todos los días, los caminantes verán una bici...que los espera, los invita a pensar y a subirse para pedalear. abrazo inmenso. natalia. |
| El 09-nov-2010 a las 15:29, Roberto escribió: |
| Gracias |
| La vida, que algunas veces se empecina en dificultarnos la existencia, otras muchas se apiada y nos deja en el camino a personas que nos acompañan para siempre. Gracias Fernando. |



